Web diseñada por E. Sempere

 

 

 

   

   Varias horas después, Olivia vom Metzger, que había despedido hacía un buen rato a los últimos invitados, se preparaba para retirarse, cuando oyó unos discretos golpes en la puerta de su alcoba. Abrió pensando que Augustus habría querido pasar a darle las buenas noches, pero se encontró con Cordelia, en camisón pero con el pelo aún recogido, sosteniendo sobre un paño de terciopelo el collar de rubíes y la tiara de lapislázuli que había prestado a la Gran Duquesa y a su dama de compañía para el baile.

   -Perdone que la moleste tan tarde, pero vi que todavía había luz en su habitación y preferí venir a devolverle las joyas ahora, por miedo a que se extraviaran.

   -¡Oh, querida! ¡No hacía falta tanta prisa! Pasa, pasa; las guardaré en el joyero.

   Cordelia entró en la habitación y se quedó tímidamente junto a la puerta, mientras la condesa depositaba las alhajas en un cofrecito. Tal vez fue la pose replegada de la joven la que la hizo henchirse de ternura y decir:

   -Te llevará horas deshacerte ese peinado. ¿Me permites?

   Y, temblando de emoción, Olivia vom Metzger escoltó a su hija hasta el taburete de su tocador, y con infinito cuidado, retiró una a una las horquillas que sostenían el moño, y dejó que las hebras de cabello de color miel se esparcieran por sus manos antes de empezar a cepillarlas casi con reverencia. Observó la cara de Cordelia a través del espejo. Había cerrado los ojos, y se dejaba peinar con docilidad. Sintió la mirada de la condesa sobre ella, abrió los ojos y le dedicó una pequeña sonrisa.

   Cuando el cabello de Cordelia estuvo perfectamente desenredado, y tan suave como la batista de su camisón, Olivia vom Metzger la acompañó hasta la puerta y le deseó una buena noche. La joven le dio las gracias con un beso en la mejilla y enfiló el pasillo hacia su propio dormitorio.

-De nada, hija mía… -, susurró la condesa mientras un lagrimón gordo como un guisante se escurría por su mejilla.

 

XprésaT - Revista Digital de Medea Ediciones

Todos los trabajos pertenecen a sus respectivos autores, no utilizar sin permiso © 2006-2008