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Capítulo 1

Una obra de DavidStrife

 

Era una de aquellas misiones sencillas. Llegábamos, acabábamos con la amenaza utilizando todos nuestros recursos disponibles, y nos largábamos. Quién iba a decir que esta batalla sería la más importante de la humanidad...

 

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Me levanté una cálida mañana de invierno... Caray, el cambio climático nos estaba matando a todos... Junto a mis compañeros, me vestí con el uniforme de mi ejército. De mi patria. Ah, "Dios bendiga mi patria y mi bandera"... aunque parece que aquí no le llegan las manos a nuestro dios. Salí de mi tienda, y encontré ante mí un paisaje desolador, la muestra de que nuestros ataques no eran en vano. ¿Nuestra situación? Un país del que ni siquiera había oído hablar nunca se niega a venderle petróleo a nuestro país, y eso es una ofensa inaceptable para nuestra patria. Oh, sí, en cuanto me encuentre con un maldito pueblerino, le pienso patear el culo, por hacerme recorrer medio mundo.


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Yo, junto a mi equipo, patrullando las calles de uno de los núcleos urbanos. Por la noche solía haber bastante actividad enemiga, y contábamos con la ventaja de nuestros avanzados artilugios electrónicos. Llegamos hasta el final de la calle que nos asignaron, y vimos la plaza del Ayuntamiento. Tras quedarnos observándola un buen rato, descubrimos que no había ningún tipo de guardia. Teníamos dos opciones: quedarnos allí como unos cobardes, cumpliendo órdenes; o salir a conquistar el Ayuntamiento, dando muestras de orgullo digno de un buen patriota... La decisión no era muy difícil, así que yo y mi equipo nos dirigimos raudos, pero cautelosos, hacia la plaza. Oh, aún lo recuerdo... ¡Teníamos la oportunidad de ser los héroes de nuestro amado país!

 

Llegamos a las puertas del Ayuntamiento... íbamos a entrar, cuando de repente, se abrieron las puertas de par en par, y aparecieron una docena de hombres armados, con los rostros tapados con pañuelos y pasamontañas. Si actuábamos deprisa podríamos reducirlos, pero comenzaron a gritar palabras que no entendíamos, y de repente surgieron de tejados y ventanas de los alrededores como una veintena de hombres más. Rifles francotiradores, fusiles AK-47, sub-fusiles... En los tejados, hasta habían montado ametralladoras MG, mientras que uno o dos tenían bazookas.

 

 

 

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